Antonio Alcázar López, Córdoba, 1969.

Inicia su aprendizaje en la Academia de Danza Concha Calero a los seis años, siendo integrado en su ballet profesional en 1985, donde trabajaría durante siete años.

En 1992 consigue el máximo galardón al que un bailaor puede aspirar, el premio Nacional de Arte Flamenco. Si tienes la suerte de asistir a alguno de sus espectáculos, reconocerás en su elegancia la justicia de este premio. Actúa a diario en el Restaurante-Tablao el Cardenal de Córdoba, siempre que sus contratos se lo permitan.

Actualmente está dedicado a la enseñanza, junto a Victoria Palacios, y forman su propio ballet flamenco.

Este hombre es un ejemplo de dedicación, amor al flamenco y profesionalidad. Sigue así, Antonio!