Miércoles,
14 de marzo de 2001
Vicente
Amigo toca su flamenco y otras músicas en su nuevo disco
MIGUEL
MORA | Madrid
Vicente
Amigo vuelve a sí mismo. Tras un periodo dedicado a producir y componer
para otros (Remedios Amaya, José Mercé...), el músico de Guadalcanal
(Córdoba), nacido en 1967, presenta mañana en Madrid Ciudad de las
ideas, un homenaje al poeta griego Kavafis en el que, junto al toque
flamenco, Amigo introduce acordes de 'otras cosas', como él dice,
influencias dispersas que a veces suenan a jazz y otras a bolero.
Con
los nervios de la responsabilidad que suelen tener los flamencos
cabales cuando tocan en Madrid -'el mejor público de la tierra,
muy caliente y muy exigente'-, 'con ganas de dar lo mejor' para
que se conozcan fielmente los tesoros de Ciudad de las ideas, lleno
de humor y cachondeo y recién llegado de su gira por Tokio -'gente
fantástica y respetuosa'- y París -'exquisito y caliente'-, Vicente
Amigo compareció ayer en la Fnac para presentar el concierto de
mañana en el Palacio de Congresos de la Castellana.
Dijo
que ya sentía la necesidad de volver a mirarse dentro y que eso
es lo que ha hecho en este disco que toma el título de un poema
de Kavafis: 'Es un escalón más, que espero estar subiendo, en la
búsqueda de mi música, del flamenco como yo lo entiendo. Partiendo
del respeto a la raíz, busco cosas. Y aunque no sean flamencas,
si salen, no me importa, las dejo, no tengo por qué cerrarlas. Al
fin y al cabo tienen que ver conmigo, con esa búsqueda. Digamos
que me retiro de la teoría, hago música lo mejor que puedo y ya
está'. Efectivamente, el disco es una mezcla de diversas tendencias,
estilos o sonidos. En los casi 50 minutos, hay canciones (Tres notas
para decir te quiero, Ojos de la Alhambra -con la voz de Khaled-);
temas flamencos más o menos clásicos (las alegrías que canta Dieguito
el Cigala, una soleá, unos tangos...), e incluso un bolero (el Bolero
de Vicente, dedicado a su hijo).
Amigo
ha contado con colaboraciones como la de Pedro Aznar, Montse y Lin
Cortés (voces), Tino di Geraldo (percusión), o El Bo (jaleos), además
de segundas guitarras, violas, violines y violonchelos. El formato
del concierto de mañana será más reducido. Un cantaor (Blas Córdoba),
la batería de Tino di Geraldo, el bajo de Maca, la guitarra de José
Manuel Hierro, la percusión de Patricio Cámara y, a diferencia de
sus últimas actuaciones, ningún bailaor: 'Fuera de España siempre
piden que haya baile; algunas veces entramos por el aro y otras
no. Ahora tiene que predominar la guitarra. Es la hora de escuchar
a Vicente Amigo. Y eso no quiere decir que a mí no me guste ver
bailar en condiciones'.
En
cuanto a la inspiración de Kavafis, Amigo quiere dejar claro que
sólo le pidió prestado un verso de un poema para el título. 'Es
la conversación de dos poetas, uno viejo y otro joven. El joven
le dice al viejo que ha puesto muy alta la escala de la poesía,
que no puede llegar ahí. El viejo le contesta que eso es blasfemo,
que debe estar orgulloso de haber entrado en la Ciudad de las Ideas
y de que se le respete. Me pareció que eso se podía aplicar a muchas
cosas y por eso lo utilicé. Pero que nadie piense que yo he intentado
poner música al arte de Kavafis, o de Alberti, o de cualquier otro
poeta'. 'Sólo se trataba de disfrutar', añade Amigo. 'Soy un esclavo
de la guitarra entre comillas. Me gusta disfrutar de la vida y eso
se nota en la guitarra. Aunque sea de forma inconsciente, ahí sale
todo lo que te gusta, ya sea Frank Zappa, Pat Metheny o el cante
flamenco, que, por cierto, es lo que más me gusta y lo que mejor
conozco'.
Fuente:
El País