¿UNA SESIÓN DE FOTOS CON QUESO?


Los artistas se parecen mucho a las novias el día de su boda: siempre llegan tarde. La cita era en la entrada de El País a las 12.45. Mientras esperábamos, llovió, salió el sol y volvió a nublarse. Para los fotógrafos fue muy emocionante: consiguieron saludar a casi todos sus compañeros del periódico. Había pasado el otoño, el invierno y era de nuevo primavera cuando Estrella Morente, Mayte Martín, Miguel Poveda y Arcángel llegaron. Eran las dos pasadas, pero ellos estaban de buen humor y no tenían prisa ni hambre.

Felicitándonos por nuestra suerte, nos dirigimos al edificio que Prisa.com tiene en el Parque Ferial Juan Carlos I. Los artistas desaparecieron en los baños para cambiarse y maquillarse. Estrella se dirigió al servicio de los hombres, mientras Poveda, Arcángel y Mayte se instalaron en el de las mujeres. Todo iba sobre ruedas…

…Hasta que leí el decálogo que les había preparado sobre su cante. “A ver, repite eso”. “Uy, ¡qué fuerte!”. “Eso sí, pero dilo de otra forma”. “Oye, que nadie crea que decimos que somos los mejores: a nosotros nos gustan todos”. “Eso será a ti”. “¿Qué es eso del ‘trino’? ¡Yo no trino!”. “Pues yo sí”. “¿Por qué no pones simplemente que nos gusta el flamenco bien hecho?”. “Sí, de epitafio”. “¡Nos van a colocar una bomba!”… Con el decálogo convertido en Sobre-Todo-Que-Nadie-Se-Moleste, bajamos a la calle.

Fuera soplaba un viento recio que enfurruñó a Mayte Martín, preocupada por su garganta. Estrella se entretenía toreando a los coches. “¡Morenta!”, le jaleaban sus compañeros. Al verla, varios conductores salieron a que les diera puntilla. Babeaban como los toros cuando les llega su hora, pero Morenta les dio la espalda burlona y fue hacia Arcángel para mostrarle un pase que le había enseñado José Tomás. Arriba, en la luminosa y desangelada planta de Prisa.com, no se oía ni tan siquiera el teclado de los ordenadores hasta que subieron los ateridos cantaores. El maquillador calentó las tenacillas del pelo para Estrella, Mayte calentó la garganta con un quejío, Arcángel calentó las piernas con unas pataditas y Poveda calentó las manos repartiendo su nuevo disco. “Eres el mejor cantaor de Europa Central”, le soltó con guasa Morenta. Acabó la sesión y llegaron las pizzas. El jondo del siglo XXI adora las extra de queso.